Patética pataleta infantil de la SGAE y otras entidades de gestión
Es que, a veces, da hasta verguenza ser socio de ellas. ¿Cómo pueden ponerse a la altura de las barbaridades que se están leyendo por ahí (en sentido opuesto, claro) y quedarse tan panchos?
Acabo de recibir un enlace a la web denominada copia-privada-sí (título tendencioso a simple vista).
No responden a la principal pega que un servidor, personalmente, tiene con el canon.
Copio y pego:
200 CD vírgenes que, a la mayoría de los consumidores les permiten grabar 24.000 canciones en mp3, cuyo valor en mercado sería de 28.000 €, pagan de canon 34 € con la nueva Ley.
La realidad, en cambio, es así: 200 CD vírgenes que a la mayoría (PERO NO A TODOS, OJO) les permiten grabar 24.000 canciones pero que un servidor usa para entregar (y recibir) los trabajos de sus clientes. Pago un canon por el que, a pesar de trabajar activamente con contenidos audiovisuales, jamás he recibido un sólo céntimo en contraprestación. Tan sólo deducciones (es decir, todavía te pagan menos de lo que te toca) en concepto de "lucha contra la piratería".
Y además me pregunto…¿Y si el comprador de los CDs los usa para realizar copias de seguridad de sus archivos personales o si le pasa por el forro pasarse a CD temas sujetos a licencias creative commons (libres de SGAE)?…¿porqué huevos tiene que pagarle ni 34€, ni 24€ ni 24 céntimos a una sociedad privada? Apropiarse de lo que no es de uno tiene una palabra bien reservadita en el diccionario.
Volvemos a ese concepto de la "guerra preventiva" o el azote "por si acaso". Y contra eso, la respuesta fácil es la impunidad total con la que nos sentimos, aún más si cabe, moralmente legitimados para hacer uso (y abuso) de las redes p2p.
Donde las dan, las toman.
Por favor, que alguien honrado se presente a las elecciones en la SGAE y las gane, o que algún partido político les corte las alas a esta panda de #∞@#¢∞@#¢∞. El robo de material sujeto a propiedad intelectual se soluciona concienciando a la gente de que debe colaborar con los artistas y escritores que realmente respete, y no provocando una situación que, además de ilegal, es negativa para la imagen pública y el prestigio de artistas y creativos.